jueves, 20 de septiembre de 2007

A vuestras mercedes

A vuestras mercedes:
¡Saludos en el nuevo aÑo 2007 y que los dioses de la benevolencia nos protejan!
Nos, esperamos sinceramente que en esta oportunidad que nos brindan el tiempo y la vida nos den menos por el ano (con perdón) y seamos capaces de avanzar en el desarrollo consciente hacia la plenitud.
Busquemos la participación en vez de la pasividad; promulguemos la cooperación en vez de la competitividad; demostremos que hemos nacido para hacer reales nuestros sueños en vez de constatar la inerme desazón del caos imperante y la desertización de la esperanza.
El viaje de mil leguas empieza por el primer paso...
Nos, no aceptamos rémoras insustanciales ni derrotas anunciadas, buscamos el imperativo de la razón y el trabajo en una acción conjunta inteligente y creativa, paciente y veraz.
A pesar de todo, podemos comunicarnos, trabajar y aceptar el reto de los nuevos tiempos.
El único requisito es la fe en uno mismo sin ambages y el apoyo del círculo que nos hace partícipes en la obra que se pretende desarrollar.
Vivimos tiempos de decadencia, el imperio se maquilla pero le salen pústulas por los extrarradios satinados de su indecencia y, una vez más, somos testigos del fin de una era y las gestación de otra imposible de calibrar.
Los signos de la Edad de la Decadencia saturan nuestros circuitos, la Naturaleza nos va a dar otra lección, vienen tiempos sospechosos y redundantes, la Historia lo narró muchas veces ya...
Paciencia y temporejar, alzar la brújula y auscultar los vientos, largar los trapos y otear la mar, una vez más, ajustando en el sextante la isla del tesoro que nunca se perdió.
Nos, lo sabemos, lo escribimos, lo predicamos y, como Alicia resbalando en el agujero del conejo blanco, esperamos encontrar al otro lado de la estancia imposible el espejo que refleja la realidad bella, antigua e inmarcesible. Eco de una antigua divinidad olvidada.
Las palabras no lo dicen todo pero muestran algunos aspectos de la República de los Sueños, destellos de una estrella interior, partícipe de la posibilidad. Nos, seguimos la crónica de un rey sin sitio, alcanzamos la demagogia de los mapas inconclusos y dibujamos los planos de un reino sin fronteras que empieza y acaba en el arte de ensoñar.
Mucho más allá vimos la infancia dilatada en los interregnos de lo absurdo y, como Edgar Allan Poe en la aventura de Pym, vislumbramos el blanco inerte del caos, o la inquietante Moby Dick de las pesadillas Melville, la lucha sin tregua de London, el cuchillo ponzoñoso de Swift o los delirios visionarios del Quijote.
Nos, estamos aquí para publicar tesoros escondidos y pronunciar el ¡sésamo! de cuarenta ladrones hartos de cuevas insalubres.
Pongamos en práctica lo que sabemos para que nos sea revelado lo que ignoramos en este reino contingente de la arbitrariedad.

Cosa que pongo en conocimiento de vuestras esforzadas mercedes.


Saludos y parabienes

Nos
Xavier de Tusalle
Caballero de la Rosa Azul
Músico y escritor, tejedor de imposibles

1 comentario:

hasta los mismísimos dijo...

interesante. solo una cosa, yo no tengo inconveniente que me den por el ano, siempre que sea con condón